Hoy es el tercero de cuatro programas que quiero hilar: empecé hace dos programas explicando el paro de mujeres de 1975 en Islandia; y en el programa pasado, nos cuestionamos por qué era necesario el paro nacional de Un Día Sin Nosotras. Ahora, les hablo del efecto Weinstein, y para mi suerte justo hoy, 11 de marzo de 2020, se dio a conocer la sentencia de Harvey Weinstein, el productor de Hollywood que abusó de más de 80 mujeres de la industria del cine.

El domingo marchamos, el lunes nos guardamos y el martes vimos comentarios. Al parecer muchos siguieron sin entender el punto. El punto más importante de todo lo que hacemos es que las cosas que parecen que no sirven, terminan sirviendo.

Hoy es un día histórico a nivel global porque se dictó una sentencia que sirve como precedente. Por conducta sexual inapropiada y violación se condenó a Harvey Weinstein a 23 años de cárcel.

En 2017 se dieron dos acontecimientos en el mismo mes: en Octubre el New York Times publica con pruebas y constataciones la historia sobre Weinstein y de cómo era un depredador sexual. Aquí está el artículo. Y días después el New Yorker publica las historias de algunas de las mujeres que fueron víctimas. Aquí dejo el artículo.

Poco tiempo después, se publica una grabación de Trump diciendo que cuando eres poderoso puedes hacer lo que quieras con ellas, las puedes agarrar por la vagina porque no pasa nada.

 

Este fue el punto que todas dijimos: ya estuvo. Salieron a la luz 80 declaraciones de victimas directas de Harvey Weinstein y 15 de Trump. A Alyssa Milano le sugirieron que usara un hashtag #MeToo para invitar a la gente a que contara sus experiencias de cuando han sido acosados. Esto se hizo viral (15 millones de publicaciones de agresiones). Desde ese punto empieza a ser válido hacer públicos los abusos y los abusadores, acosadores y  violadores.

Seguíamos asumiendo que la sexualidad de los hombres es tan incontrolable y que las culpables siempre eran las mujeres. En México hubo rubros del #MeToo, se exhibieron escritores, músicos, publicistas… Y las respuestas eran horribles. Pareciera que la persona violentada no tiene derecho a quejarse porque pone en riesgo la estabilidad del abusador.

Hubo un caso en el que una muchacha acusó al bajista de Botellita de Jerez de pedófilo. Abusó de ella cuando ella era menor de edad. Él se suicido. Y se calmaron las cosas porque la respuesta fue peor.

En el movimiento feminista a nivel Latinoamérica se empezaron a juntar testimonios que eran muy difíciles de digerir. Malena Pichot hace un stand up, especial en Netflix que habla sobre el feminismo.

 

Después de cinco años de lucha, en Puebla se aprobó la Ley Olimpia. La ley de violencia digital pone el caso sobre acoso, hostigamiento, difundir contenido sexual sin consentimiento con 6 a 10 años de cárcel. Conoce más sobre qué establece la Ley Olimpia aquí. Y sobre la historia de Olimpia Coral Melo Cruz que tuvo que proponer la iniciativa a partir de un acontecimiento personal.

El martes se hizo un tendedero con testimonios de acoso y abuso en la faculta de Ciencias Humanas y Medicina de la UABC y ya despidieron a cinco maestros (en total en todo el estado, sin nombres y sin caras).

Después de todo eso no pueden decir que somos unas exageradas, las cosas están cambiando. Harvey era un hombre muy muy muy poderoso, logró 80 Oscares y en el cine es un genio como productor. Y hoy que cae, si alguien tan poderoso cayó, puede caer cualquiera. Las cosas están empezando a cambiar.

Recomendaciones en entretenimiento para conocer más sobre el tema y los abusos y discriminación que se viven en los espacios laborales:

 

 

Y las canciones del programa:

 

Quizás te guste

Share This