Este es el cuarto de 4 programas: El primero fue hace 3 programas, hablamos sobre el paro de mujeres en Islandia de 1975; en el siguiente, sobre ¿por qué hacer #UnDíaSinNosotras en México?; y el pasado, sobre Harvey Weinstein y su caso. Todos en conjunto con la finalidad de darnos cuenta de cómo estás cosas van cambiando la cultura, y que sí sirven.

Hoy hablaremos de esta palabra que no es un comportamiento exclusivo de hombres, nosotras las mujeres también lo hacemos: los micromachismos.

Aprovechando la cuarentena, sirve mostrar con datos que esto sigue pasando para que puedan erradicar poco a poco estos comportamientos y cambiar dinámicas en su casa: en China, mujeres sufrieron violencia doméstica durante la cuarentena.

¿Qué son los micromachismos?

Son esas conductas tiránicas de violencia sutil que son repetidas en la sociedad, violencia simbólica que da pie a que con el tiempo se conviertan en violencia grave. Para que las cosas lleguen hasta amenazas, abusos, violaciones (estos hechos en donde terminan muchas de las historias que hemos visto) la violencia blanda es dónde el micromachismo se esconde: en culpabilizar, la publicidad sexista, los roles de género, minimizar gustos, imponer tareas,…

Estos están escondidos en frases que son muy común escuchar:

  • Eso es de viejas
  • Si no aprenden a ser buenas mujeres amas de casa, nadie se va a querer casar con ellas
  • Sé más femenina
  • Los niños no lloran

Estas frases van generando que niños y niñas crezcan con valores distintos, estas palabras encasillan a un tipo de persona (lo que se espera de ellos) y lo que ellos quieren termina confundiéndoles. Otras cosas que debemos dejar de hacer:

  • Dejar de alabar a los papás que “ayudan”. A un hombre también le corresponde estar al pendiente de sus hijos.
  • Dejar de decir que hay cosas de hombres (importantes) y cosas de mujeres (triviales)

 

De mujeres a mujeres:

  • Dejar de decir cosas como: no me junto con mujeres porque son bien complicadas
  • Hablar con desprecio de la moral o de la vida sexual de una mujer
  • Discriminar a las que no son “niña bien”, las adecuadas para una mujer de sociedad
  • A la divorciada,  tratar de conseguirle un buen hombre

 

De hombre a hombre:

  • Dejar de decir cosas como: te dejaron de niñera, mandilón
  • Despreciar a quien ayuda a su mujer
  • No hablar a fondo de sentimientos (ya vas a empezar con mariconerias)

 

De mujer a hombre:

  • Ya está en edad de merecer
  • Hacer comentarios de los cuerpos de las mujeres (me gustabas más así)
  • Asumir que sus trabajos son más importantes que las cosas que hacemos las mujeres.

Es muy importante que notemos estas acciones e intentemos erradicarlas, tanto hombres como mujeres. Al final, si analizamos muy bien a qué se refieren, son frases que agreden. Desaprendamos los roles de género, aprendamos a enseñar sobre la esencia de las personas, conocer qué es lo que les gusta, lo que les interesa y dejar de juzgar y minimizar ciertas actividades.

 

La playlist del programa de hoy:

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