Desde el blog, luego twitter, después facebook, llegó la democratización de la palabra por medios digitales. Se sentía muy especial que todos podíamos compartir algo. En twitter, lo maravilloso era condensar una idea compleja en 140 caracteres. Cualquier persona podía asomarse a los pensamientos de los demás, cuando realmente solo sabíamos muy poco de todos. 

Luego, las redes sociales se convirtieron en un medio poderoso, dejó de ser casual esto de compartir. Se empezó a curar la información y las opiniones que se compartían, la imagen personal, cada comportamiento. Dejamos de compartir cosas por miedo a ser juzgados o a equivocarnos. Si tú dijiste una tontería en el 2012, resulta que va a regresar y te va a morder el trasero porque la gente va a pensar que hoy eres igual. Ha sido una cacería de brujas para cancelar a la gente.

Es muy cómodo no tener una vida pública y dedicarte a cancelar a personas. Hoy, personas normales, comunes y corrientes, estamos siendo víctimas de la cultura de la cancelación. 

La cancelación es que de manera colectiva se le quita el privilegio a personas que se considere que lo que dijeron o hicieron es inaceptable. Pareciera que disentir está mal. Yo no pienso lo mismo que pensaba hace 20 años, para nada. Cancelar es negarle la posibilidad a alguien de crecer, de cambiar y de educarse. Les estamos pidiendo a las personas públicas una perfección moral, social, acerca de lo que HOY se considera bueno. 

Los peligros de la cultura de la cancelación es que atenta contra la libertad de expresión, elimina la discusión y la diversidad, una falsa sensación de que todo está bien, no le damos oportunidad al cancelado de aceptar que se equivocó y de aprender. 

Debemos ser cuidadosos y abogar por que las leyes se encarguen de resolver los delitos. La gente que se equivoca o comete un delito debe afrontar la responsabilidad de sus actos, pero no le podemos quitar la vida.

Ejemplos de casos: Kevin Spacey, Hartley Sawyer, la película Lo que el Viento se Llevó, JK Rowling, Jeffree Star, Jodie Comer, Chris Cooper  

La playlist de este programa:

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